Episode Transcript
Bienvenidos y bienvenidas a neuroreinvent sana tu historia reinventa tu vida.
Soy nidia caro, fundadora de Neuroreinvent Academy Neuroterapeuta, Mentora del alma y sobreviviente de ciclos que parecían imposibles de romper.
Hoy quiero decirte algo desde el corazón, no estás aquí por casualidad, estás aquí porque algo en TI ya sabe que hay otra forma de vivir, que no tienes que repetir lo que heredaste, que no tienes que seguir cargando el dolor que no fue tuyo pero que terminaste viviendo.
Como si lo fuera como les comenté en mi episodio anterior, ya estamos llegando a más de 22 países con todo este mensaje de sanación y todos y cada uno de ustedes son un faro, un faro de luz.
Porque esta comunidad no se mide en números, se mide en corazones que deciden cambiar el destino y muy pronto, en enero 2026, comenzamos la temporada 2, el renacimiento de la jinete.
Una temporada dedicada a las mujeres que han sido golpeadas por la vida y que, sin embargo, deciden montar el caballo del cambio, tomar las riendas y reinventarse desde adentro.
Pero antes de eso necesitamos hablar de algo que duele, algo que muchas veces callamos.
Algo que pasa de generación en generación hasta que alguien como tú decide detenerlo.
Hoy hablaremos de esto.
Romper el ciclo no duele tanto.
¿Cómo repetir?
¿Te has preguntado por qué sigues atrayendo las mismas relaciones tóxicas?
¿Por qué sigues?
¿Que por qué sientes que el dinero se te escapa?
¿Por qué a pesar de todo lo que haces, sigues sintiéndote insegura, vacía, no suficiente?
La respuesta no está en tus errores, está en tu historia emocional no contada.
Yo también viví eso.
Perdí a mi padre, perdí a mi hermano, perdí a mi segunda pareja de vida.
Todos en muertes trágicas y con cada pérdida sentí cómo se abría más profundo el pozo del abandono, del rechazo, de la traición, de la humillación y, ante todo, de la injusticia, las 5 heridas de la infancia.
No las leí en un libro, las viví en carne propia y durante años creí que ese era mi destino hasta que entendí algo crucial.
No nacemos con destino, lo creamos o.
Lo heredamos y cuando entendí que mis patrones no eran míos, sino herencias emocionales, no sanadas.
Ahí empecé a sanar porque romper el ciclo no es fácil.
¿Duele?
Claro que duele.
¿Duele mirar lo que pasó?
Duele aceptar que mamá no pudo darte lo que nunca recibió.
Duele ver que papá luchaba contra demonios que no conocías.
¿Duele darte cuenta de que tú inocente, cargaste el peso de historias ajenas?
Pero te digo esto con toda la verdad del mundo.
Repetir el ciclo duele mucho más.
Duele más volver a una relación que te hace daño.
¿Duele más seguir saboteándote cuando por fin logras algo?
Duele más ver a tus hijos repitiendo tus mismos miedos y duele más vivir con esa sensación de estar atrapado cuando sabes que en el fondo sabes que hay otra forma.
Hay algo que aprendí después de años acompañando procesos de sanación.
Sanar duele, pero repetir el ciclo sí que duele más.
Y no lo digo desde la teoría.
Lo digo desde el cuerpo, desde el alma, desde las historias que he sostenido en consulta y también desde las que he bebido en carne propia.
La primera vez que escuché a una mujer decir prefiero quedarme en esta relación que me apaga porque el vacío de estar sola me da más miedo que el dolor de estar mal acompañada.
Sentí cómo el ciclo hablaba a través de ella.
No era su voz, era la voz de su madre, de su abuela, de todas las mujeres que aprendieron que el amor se aguanta más.
No se elige esa mujer.
Llamémbola clara, tiene 39 años y llego a mi con un migrañas.
Insomnio y una tristeza que no sabía nombrar.
En la bio decodificación descubrimos que su cuerpo estaba repitiendo el patrón de abandono emocional que vivió su madre clara, no sabía que su sistema nervioso estaba programado.
Para sostener lo insostenible.
Y cuando empezó a sanar, sí lloró, tembló.
Se sintió perdida, pero luego algo cambió.
Su cuerpo dejó de doler.
Su mirada se volvió más clara.
Y me dijo, Sanar fue muy incómodo, pero repetirlo me estaba matando.
La segunda historia es la de Andrés, 44 años, empresario, siempre rodeado de éxito.
Pero atrapado en relaciones donde lo ignoraban, lo manipulaban, lo hacían sentir invisible en terapia.
Descubrimos que su madre lo había dejado con su abuela durante años sin explicaciones.
Su cuerpo había aprendido que el amor se va.
Que el afecto es intermitente y cada y cada vez que una mujer lo rechazaba, su sistema decía, esto ya lo conozco.
Esto es seguro.
¿Por qué a mí siempre me pasa lo mismo?
Andrés, no quería sanar.
Quería entender, pero entender no sana.
Escucha muy bien, sanar es sentir.
Y cuando se permitió sentir el abandono original sin juicio, sin anestesia, algo se rompió.
Y en esa estructura nació su libertad.
Hoy Andrés está en una relación estable.
Clara dejó la relación que la apagaba.
Y ambos me han dicho lo mismo con palabras distintas.
Sanar fue duro.
Pero repetirlo era una condena.
Yo también he repetido ciclos, he amado desde la herida, he sostenido desde el miedo, he callado, desde la lealtad invisible y cada vez que regí sanar el dolor fue real, pero breve.
Porque el dolor de sanar es un puente, el de repetir es un laberinto.
Así que si estás escuchando esto y te preguntas si vale la pena atravesar el proceso, te lo digo con el corazón en la mano.
Claro que sí, vale la pena porque tú no viniste a repetir.
¿Viniste a liberar?
Sanar no es traicionar a un linaje, es honrarlo con la verdad.
Es decirle a tu madre, a tu abuela, a todas las que vinieron antes.
Gracias por lo que me diste.
Yo haré algo distinto con ello, porque sanar no duele tanto como repetir.
¿Y tú, estás lista para romper el ciclo?
¿Entonces, cómo rompemos el ciclo?
Hoy te voy a dar 7 pasos claros prácticos.
Poderosos que puedes empezar hoy mismo.
Paso uno.
¿Hazte esta pregunta, qué patrón estoy repitiendo?
No juzgues solo, observa.
Siempre terminas siendo abandonada.
Siempre eliges personas que no están disponibles.
Siempre te autodescalificas antes de intentar escribe tu patrón, ponle nombre, por ejemplo, mi patrón.
Es elegir hombres que me hacen sentir insegura, sólo nómbrelo y ya empieza a desactivar.
Esto es hacer conciencia, esto es sanación inmediata.
Paso 2, busca el origen.
¿Cuándo empezó esto?
No en tu infancia.
Entonces, vete más atrás.
¿Qué vivió tu madre cuando estaba embarazada de TI?
¿Qué vivió tu abuela?
Hubo perdidas, miedos, secretos, duelos, no llorados.
A veces el origen no está en tu vida, está en la historia silenciada de tu familia.
En mi caso, el miedo al abandono no empezó conmigo.
Empezó con mi bisabuela, que perdió Asus 3 hijos pequeños.
Y ese terror se transmitió generación tras generación, como un código oculto.
Paso 3, reconoce la herencia, qué emoción osa, nada, estoy cargando.
No es culpa tuya.
Pero sí, es tu responsabilidad sanarla, porque si no lo haces tú lo seguirá cargando.
Alguien más, tu hijo, tu hija, tu nieto, identifica, es miedo, es culpa.
Es vergüenza, es rabia contenida.
Una vez lo separes di en voz alta, esta emoción no es mía, es heredada y hoy con amor, la libero.
Paso cuatro, escribe una carta que nunca enviarás a tu madre, a tu padre, al ancestro que más cargó ese dolor.
Eres todo lo que necesitas decir, el dolor, la rabia, el perdón, el amor.
Dilo todo, así sea horrible.
Te tienes que desahogar y luego quemala, entiérrala o arrójala al mar.
Simbólicamente estás cerrando un ciclo.
Paso 5.
Crea tu nuevo contrato emocional.
Ya no vas a repetir, ahora vas a decidir, escribe frases como yo merezco amor, que no me lastimé.
Yo soy suficiente, incluso cuando fallo, yo rompo el ciclo de la carencia.
Yo soy el inicio de una nueva línea familiar, léelo todos los días grábalo escucha.
Que tu inconsciente se acostumbre a una nueva verdad.
Paso 6, activa tu resiliencia emocional.
No se trata de no caer, se trata de levantarte con más conciencia.
Cada vez que notes que estás repitiendo el patrón, detente, respira y di no otra vez.
Hoy elijo diferente.
La resiliencia no es fuerza, es conciencia en movimiento.
Paso 7, celebra cada ruptura del ciclo.
¿No volviste con esa persona que te hace daño?
Celébralo dijiste no, cuando antes habrías dicho sí celébralo.
Sanaste a una herida que antes negabas felicitaciones celébralo porque cada pequeña decisión consciente es una victoria sobre el destino.
Hoy que comparto esto contigo te digo que yo también estoy sanando porque incluso yo sigo creciendo.
Incluso yo cada día descubro nuevas capas de mi historia y cada día elijo sanar una más.
Ahora que has llegado hasta aquí, me gustaría saber de TI Cuéntame.
¿Has vivido alguna experiencia similar?
Has sentido que estabas repitiendo de un patrón que no lo entendías, comenta.
Quiero más para que sepas que estás interesado en recibir material exclusivo, guías, meditaciones, avances de nuestra temporada 2, el el nacimiento de la jinete.
Y por favor, no olvides seguirme y activar la campanita.
Así no te pierdes ningún episodio porque cada uno es un paso más hacia tu liberación emocional, comenta.
Quiero más y hazlo ahora.
Sígueme y regálanos estrellitas.
Y aquí hemos llegado al final de este micro episodio, este es tu espacio, este es tu momento, este es tu despertar hasta la próxima.
Esto fue Nero Revent y este es tu camino.
Tu sanación emocional sana, tu historia reinventa tu vida hasta la próxima.
