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Bala Extra

·S9 E1633

Maspalomas y el final de la vida fuera de la norma social

Episode Transcript

El sábado vi Más palomas en Filmin, la película vasca que tanto suena para los Goya, y más allá de los premios, me dejó una sensación de frío en el cuerpo.

Me hizo pensar en cómo envejecemos y sobre todo en la soledad de hacerlo cuando te sales del carril.

Me recordó a mi propio reinicio en 2007 tras mi divorcio, porque cuando cambias de vida tarde, no era mi caso, yo cambié de vida, vamos a decir, a tiempo.

El miedo no es al cambio, es a que el final del camino te pide solo que no haya nadie en ese final del camino, que no haya nadie esperando.

De eso de la soledad en los márgenes y de reconstruirse cuando el tiempo apremia, vamos a hablar hoy.

Comienza Bala Extra con Pedro Sánchez.

Egunon, buenos días.

Hoy es miércoles 28 de enero de 2026, que antes de ayer era Navidad y esto ya ha pasado, o sea que imaginaos el paso del tiempo.

Este es el capítulo 1633 de Bala Extra, un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas.

Y hoy vamos con una reflexión muy personal que me ha provocado el cine, pero que tiene mucho más de vida real que de ficción.

Quiero hablaros de algo que me ha tocado la fibra sensible, como decía, habiendo visto Más Palomas, esa película vasca que no me acuerdo si son seis o ocho nominaciones a los Goya.

Cinematográficamente me parece una joya.

Le puse un nueve en la plataforma.

Lo que se me ha quedado grabado, sin embargo, no es la fotografía ni las interpretaciones.

Maravilloso, maravilloso Soroiz.

La verdad que...

Había una serie de humor de dos mujeres y un hombre que compartían una casa en Donosti, creo recordar que era, se llamaba Vietabad 2 y 1, que luego fueron los tres también miembros del elenco de la serie Patria.

Elena Irureta es la rubia, entre comillas, no me voy a acordar el nombre de la morena, perdón.

Y luego está este Soroid, que es maravilloso y que hace un papelazo impresionante.

Impresionante.

Está nominado a Goya al mejor actor y ojalá que se lo dieran.

Ojalá que se lo dieran porque me parece muy, muy merecedor.

He visto la interpretación de Mario Casas en la película esta de allí lejos, no me acuerdo cómo se llama, que la he visto también en filming.

Y está bien, me parece un registro distinto de Mario Casas.

Pero me ha gustado mucho más Soroiz haciendo de señor homosexual de 75 años que decidió divorciarse y separarse de su familia saliendo del armario a los 50 y que después de 25 años de relación con el mismo hombre, por el que dejó, vamos a decir, a su familia, pues se ha quedado solo.

Y las cosas que pasan después, que son en realidad la película y que no te la voy a reventar.

Como digo, me ha dejado cierto pozo amargo el pensamiento sobre el envejecimiento.

La película aborda muchas cosas, pero hay una tesis central que me ha golpeado, que es los solos que estamos en el proceso de envejecer.

No me refiero a la soledad física únicamente, sino a esa soledad existencial que se agrava dependiendo de dónde te sitúes en el mapa social.

Mas Palomas muestra cómo de solo te quedas en función de si estás dentro de la norma o en los márgenes ver a los protagonistas lidiar con su realidad me hizo pensar en cómo el sistema está diseñado primero para envejecer en pareja en segundo lugar en familia tradicional y si te sales de ahí ya sea por una orientación sexual distinta a la normativa o como es mi caso y el de muchos de vosotros por un divorcio el escenario cambia drásticamente sobre todo si el divorcio es tardío si decides divorciarte que te digo yo a los 63 Que hay divorcios de estos, me jubilo y me doy cuenta que no nos aguantábamos.

Y sentí, no es que yo me hubiera reflejado, no es el momento vital en el que estoy, pero sentí mucha conexión con esa vulnerabilidad.

¿Recuerdas por una parte los momentos en que tú te has divorciado?

¿Recuerdas la ruptura, el divorcio?

¿Recuerdas cuando te sientes emocionalmente solo?

Y dices, estoy en la vida, pero estoy solo, quiero decir.

Sí, no, te rodea tu hijo, tus padres, tu hermana.

Pero en ese momento en el que estás haciendo un duelo, el sentimiento de soledad es muy poderoso.

Muy, muy poderoso.

Es como si tú mismo hubieras escrito un guión para tu vida que, pum, salta por los aires en mil pedazos.

y te quedas pensando, ¿y ahora qué?

Bueno, en aquel momento, en mi divorcio inicial, que tampoco es que yo luego lo pasara mal, al contrario, he vivido una vida plena, creo yo, pero en aquel momento las dudas te asaltan, ¿no?

¿Cómo vas a salir adelante?

Y yo tenía 38 años, ojo, no estamos hablando de 75, como es el caso en la película.

Pero estaban esas dudas, ¿no?

¿Voy a poder pagar esto?

¿Voy a poder comprarme la casa que quiero y al mismo tiempo hacer frente a la pensión de la criatura?

Viendo la película he conectado con una angustia más profunda, que es la de reconstruir una vida con cambios tardíos, muy tardíos, 75 años, en fin.

Hay un momento de la película en que dos de los personajes hacen una referencia a la muerte de Kirk Douglas, ¿no?

Dicen, 103 años, ha muerto con 103 años.

Imagínatelo, nos quedarían todavía 25.

Dicen, ¿no?

Claro, si yo pienso en vivir 103 años, me queda prácticamente la mitad de la vida.

Pero eso no suele ser.

Lo de los 103 años no suele ser.

Y además, si es, ¿con qué calidad de vida?

No es lo mismo empezar de 0 a los 20 o incluso a los 38 cuando yo me divorcié, que hacerlo cuando la edad ya ha avanzado.

Hay una verdad incómoda en la película y también en la vida, que es cualquier decisión que tomes cuando ya tienes cierta edad te puede dejar solo ante el final.

Es un vértigo distinto.

Cuando eres joven, el tiempo parece un recurso infinito, un recurso para corregir errores, encontrar compañía.

Tienes tiempo, tienes tiempo.

Pero cuando los cambios llegan tarde, la soledad se siente como una amenaza mucho más tangible y es más valiente dar ese paso.

Una soledad que al final es como un personaje más en esa habitación.

Bueno, no voy a desvelar.

No voy a desvelar porque al final voy a hacer un spoiler.

La película retrata con mucha crudeza cómo las redes de apoyo se van debilitando.

Como si eres gay y divorciado o simplemente diferente a lo que se espera de un señor mayor, los espacios de socialización se reducen.

¿Dónde encajamos?

¿Quién nos cuida?

¿Quién nos escucha cuando las luces se apagan?

Más palomas tampoco da respuestas fáciles a todo eso y yo tampoco las tengo hoy, pero creo que es vital que hablemos de esto, de la valentía que requiere intentar ser feliz o simplemente ser uno mismo en la segunda mitad del partido.

De lo difícil que es tejer nuevos afectos que no sean meros parches para la soledad, sino vínculos reales.

No emparejarse por miedo a la soledad, sino por amor.

Por amor, si es el caso, o por lo que sea, ¿no?

Cuando yo decidí divorciarme en 2007, sentí un poco, un poco el fin del mundo, ¿no?

El mundo se acababa.

Hoy sé que no se acabó y en aquel momento sabía que no, que iba a salir adelante, que la vida iba a seguir.

Y que luego vas encontrando muchas personas en tu vida que forman parte de esa reconstrucción.

O incluso aficiones como el podcasting, como Estebala Extra, como vosotros también, saber que estáis ahí cada día.

Pero mentiría si dijera que no siento ese frío que transmite la película porque lo sentí.

El miedo a que por haber tenido que barajar las cartas de nuevo, te puedas quedar sin comodines para el final.

Y ya digo, no estoy en ese momento de mi vida, no es algo que piense para mí ahora.

Es un escalofrío, ¿cómo decirlo?

Pensando en la vida de la gente.

Pensando en la vida de la gente, no pensando en mi propia vida.

Digo, porque vaya a ser que cuento esto así y parece que es algo que yo vivo ahora en este momento, no el miedo a la soledad.

No, no, no.

Pero es una película que te impacta en eso.

Quizás la lección de la película y la que podemos aplicarnos es que la única forma de combatir esa soledad impuesta por los márgenes es hacernos visibles, cuidarnos entre nosotros.

Los que estamos fuera de la norma, los que, bueno, yo no estoy fuera de la norma, los que estén fuera de la norma, porque realmente divorciarse hoy en día no es quedarte fuera de la norma, es una cosa bastante habitual según las estadísticas oficiales, ¿no?

La creación de las familias elegidas, con quién quieres estar, con quién no, no siempre en una situación de pareja.

Las propias redes.

Para que cuando llegue ese final del que habla la película, no estemos solos, sino simplemente acompañados de otra manera.

No sé, si tenéis la ocasión, iza a verla.

Es una película estupenda.

Si tenéis ocasión de verla en versión original, os lo recomiendo porque...

Es verdad que, como diría María, el doblaje democratiza el acceso a la cultura.

Estoy de acuerdo.

Pero en este caso, como la película es bilingüe, castellano y euskera, y como la euskera es una lengua tan minoritaria y tan pequeñita, darle el cariño de escucharla en una película que vas a entender perfectamente, pues está genial.

Esto ha sido...

Todo por hoy en Bala Extra, una producción de Milkar FM.

Gracias por tu tiempo, por tu escucha atenta y por pensar conmigo.

Hasta mañana.

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