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Cuidemos lo que importa
Episode Transcript
Más allá de la noticia, con tintes de reflexión y opinión, eso es lo que escuchas aquí.
Hoy es 15 de enero y cuenta con las intervenciones de todo el equipo, de Pedro Sánchez, Manuel Castaño y Eduardo Norman.
La voz que escuchas, la de Javier Soler, es la del presentador de este podcast.
¡Comenzamos!
Sí, quizá un 15 de enero decir feliz año es raro pero bueno tampoco pasa nada así que feliz año para todos y para todas.
Pedro hace un ejercicio curioso y me ha gustado mucho su su manera de plantearlo y es que normalmente al final del año hacemos ese balance ¿no?
De hecho algún compañero lo que hacía era vaticinar a lo mejor el 2026 o se hacía un poco ese ejercicio.
Pedro quiere hacer una especie de balance pero expresado a la contraria y es hablando un poco de esa fatiga que todos sentimos.
Yo creo que más o menos podemos más pensar a qué se refiere.
A esa manera de que cada vez es más difícil llenar el carro de la compra con bastante menos dinero.
Sin embargo, luego se contrasta con los datos macroeconómicos y es que España va como un tiro.
Y todo ese tipo de situaciones.
Este es un pequeño ejemplo.
Sí que me parece un ejercicio muy interesante, sobre todo porque no trata de vendernos ni un optimismo barato ni un catastrofismo de trinchera, que me ha gustado mucho también esa expresión que utilizaba, pero bueno, vamos a ver desde qué punto de vista nos enfoca este 2026.
Adelante compañero, adelante Pedro.
Muchas gracias Javier saludos equipo trending y egunón buenos días querida audiencia aquí estamos enero de 2026 suena futurista verdad recuerdo cuando pensábamos en esta fecha hace años y nos imaginábamos coches voladores o una sociedad más calmada y sin embargo la sensación que tengo al sentarme ante este micrófono es la de un déjà vu constante Si me preguntáis, que no me lo vais a preguntar, pero ya os lo digo yo que para eso he venido.
¿Cómo veo el patio?
Os voy a ser honesto.
Veo una política española que se ha convertido en un ejercicio de funambulismo agónico.
Tenemos un gobierno, el de Pedro Sánchez, que ha elevado la supervivencia a la categoría de arte y no se lo niego, tiene mérito.
Aguantar ahí con una fragmentación parlamentaria que convierte cada votación en un zoco persa tiene su aquel.
Pero la pregunta que me hago y que os lanzo es ¿para qué?
Gobernar es resistir o gobernar es transformar.
Porque tengo la sensación de que llevamos demasiado tiempo en la fase de resistencia, celebrando que no se cae el edificio, que no llegan determinadas ideologías, mientras dentro las tuberías siguen perdiendo agua.
Seguimos sin presupuestos generales aprobados a estas alturas del año y gobernar a base de prórrogas y decretos puede servir para salir del paso, pero no sirve para diseñar un país a diez años vista.
es gestión de la miseria institucional.
Y luego están los números.
Si escuchas al Gobierno, España va como un cohete.
Y desde el punto de vista macroeconómico, es cierto.
Si se mira el papel, no mienten.
Hemos cerrado 2025 con un IPC del 2 ,9, un poco alto.
El salario mínimo interprofesional ha subido.
Ahora se negocia llevarlo a los 1 .221 euros.
Y eso es una realidad.
Claro que también es cierto que apenas le da un margen de un 0 ,1 o un 0 ,2 por ciento de ganancia de poder adquisitivo a quienes cobran el salario interprofesional respecto a la importante subida del IPC.
Pero yo que no soy economista de salón, sino un ciudadano que va al supermercado, os digo que hay una cierta trampa en este optimismo.
La inflación se ha moderado, eso es cierto, Pero eso solo significa que los precios suben más despacio, no significa que los precios bajen.
Han bajado en determinados artículos, el aceite, en otros no, en los huevos, en muchas cosas de la cesta de la compra cotidiana que se ha consolidado en unos niveles que para muchas familias las que menos poder adquisitivo tienen son cada vez más un lujo.
Ese 3 % de subida salarial que nos prometen para este año está muy bien.
Lo defiendo en el ámbito de los funcionarios y funcionarias, además que somos una buena parte de la población del estado español, faltaría más.
Pero cuando el aceite, la luz y sobre todo el techo, la vivienda se han comido el 40 % de tu sueldo antes de que empieces el mes, las estadísticas del PIB le dan igual a la gente.
El capitalismo tiene esa virtud macabra, es capaz de presentar cuadros macroeconómicos verdes maravillosos mientras las cuentas corrientes de la clase trabajadora están en rojo y no por ideología.
Y me preocupa que la izquierda institucional se conforme con maquillar el sistema en lugar de cuestionar por qué la riqueza se sigue acumulando arriba mientras abajo la gente se sigue peleando por las migajas.
El agujero negro de todo esto es la vivienda.
Es el tema nuclear, el verdadero elefante en la habitación del que todo el mundo habla, pero nadie se atreve a domar.
Para mí y para muchos analistas este es el fracaso más estrepitoso de nuestra democracia reciente y específicamente de las políticas progresistas del gobierno actual.
Estamos en 2026 y alquilar un piso en una gran ciudad es un deporte de riesgo.
Comprarlo es directamente ciencia ficción para cualquiera que no sea un privilegiado o no lo herede.
Y así como se nos llenó la boca con la ley de vivienda, con los bonos, con las ayudas, la realidad es tozuda y el mercado sigue salvaje.
Y sigue salvaje porque nos da miedo intervenirlo de verdad.
Porque seguimos tratando la vivienda como un activo financiero, como un bien de mercado para que los fondos buitre, los grandes tenedores de vivienda, hagan caja y no como lo que debería ser.
Un derecho humano fundamental, reconocido por cierto por la tan manida Constitución española.
Y aquí es donde me sale una vena anticapitalista que no puedo con ella.
Se me hincha.
No me valen las excusas competenciales de que si esto es, y es cierto, es competencia a las comunidades autónomas, ni el miedo a la seguridad jurídica de los propietarios.
¿Qué pasa con la seguridad vital de los inquilinos?
¿Qué hay de la gente joven que se ve expulsada de sus barrios porque se han puesto de moda o porque han venido fondos estadounidenses a invertir en las viviendas del barrio, mientras no se mete a mano desde las instituciones, desde la administración, ahí, en el asunto de la vivienda, de forma valiente, topando precios, prohibiendo la especulación, no dando subvenciones a los inquilinos, prohibiendo la especulación y topando los precios.
Con un bien como la vivienda, que es un bien de primera necesidad, todo lo demás que se haga es cosmética.
Y la cosmética se corre con la primera lágrima de frustración.
Todo esto ocurre en medio de un ruido ensordecedor.
La política española se ha vuelto irrespirable.
Y aquí hay un cierto reparto de culpas, pero tengo claro que no es un reparto de culpa a partes iguales.
Tenemos una derecha, el Partido Popular, que sigue perdida en su laberinto, esperando que la fruta caiga de madura sin ofrecer una alternativa que no sea el quítate tú para ponerme yo.
Nadie sabe más allá de que van bien en las encuestas qué va a hacer el PP.
Algunas cosas nos las imaginamos, incluso nos las tememos, pero nadie lo sabe porque no está clara cuál es su propuesta.
Les interesa, además, no posicionarse.
Tienen el viento de cola y, por lo tanto, avanzan sin tener que decir nada de lo que van a hacer simplemente diciendo que ellos no van a ser el sanchismo pero lo que más me inquieta es lo que crece a su derecha pseudo partidos que yo creo que no van a llegar más allá como el estilo de se acabó la fiesta y este tipo de cosas y sobre todo el enorme crecimiento que decían las encuestas estos días de hasta el 18 % de la intención de voto para box cuando la izquierda no da respuestas materiales contundentes Cuando la gente siente que el sistema no le protege, el descontento lo capitalizan estos demagogos nacionalistas, unionistas que venden soluciones falsas, que venden odio y que venden ruido.
Y ojo, porque la culpa no es sólo de quien vota con rabia.
La culpa es también de quien desde el poder ha dejado de hacer pedagogía.
Si convertimos el parlamento en un lodazal de querellas y tumas, no nos extrañemos que la gente desconecte.
y prefiere escuchar al que grita más fuerte en Tik Tok.
La democracia se defiende se defiende en el boletín oficial del Estado, mejorando la vida de la gente, no con tuits ingeniosos de ministros o de ministras.
Y no quiero terminar sin mirar afuera en este repaso, digamos, resumen de lo que puede venir.
En este año que nos queda hasta bueno, en estos meses que nos quedan hasta el verano que paremos en trending.
El estado español no es una isla.
Miramos a Estados Unidos con esa sombra alargada que se proyecta sobre todo Occidente y me pregunto ¿dónde está Europa?
Aquella Europa que algunos en el año 92 veíamos como el futuro, la disgregación de las identidades nacionales o por lo menos el avance de una idea de progreso y de una idea de una isla de bienestar.
¿Dónde ha quedado la voz de Europa?
Me preocupa ver a un estado español seguidista, atado a intereses atlantistas que no siempre son los nuestros.
Me preocupa que nos arrastren a conflictos comerciales o militares que ni nos van ni nos vienen solo por cumplir con el primo de zumosol estadounidense.
Ser de izquierdas también debería ser reivindicar una soberanía real, una postura de paz, no alineamiento automático.
Pero de eso parece que ya no se puede ni está de moda hablar.
En resumen, Veo una España cansada, una sociedad que aguanta, que tira del carro pero que está agotada por la polarización estéril y de la polarización estéril también.
El gobierno aguanta porque la alternativa da miedo, eso es cierto.
El miedo a la ultraderecha es un pegamento potente.
Pero cuidado porque la gasolina del que no vengan los otros se ha acabado, las encuestas lo dicen.
Y se ha acabado porque si no llenas la nevera de la gente se acaba si no garantizas un techo a la gente.
¿Estamos en un impás peligroso?
¿O este 2026 sirve para profundizar en reformas estructurales valientes del sistema democrático de la reforma del 78 para tocar los privilegios de los que siempre ganan?
¿O el desencanto nos va a pasar una factura que vamos a pagar durante décadas?
Yo desde luego no tengo la solución mágica, no estoy aquí para dar lecciones desde un púlpito moral.
Solo soy alguien que mira, que piensa y que comparte su duda.
Y mi duda hoy es si estamos a tiempo de girar el timón o si seguiremos navegando por inercia hacia donde sople el viento del mercado.
Gracias por escucharme pensar en voz alta.
Ojalá me equivoque en mis sombras y acertemos en las luces para este 2026.
Gracias por tu escucha.
Te dejo con el resto del equipo y hasta una próxima ocasión aquí en Trending.
Manuel ha vuelto y es una gran noticia tenerle por aquí y sobre todo porque bueno él nos va a contar su experiencia tras mes y medio en el hospital acompañando un familiar suyo quizá no se centre tanto en la parte de la puramente personal pero sí en que hay que cuidar en la sanidad pública él ha hecho hincapié en esa parte y esa es la base de su intervención en que no podemos descuidarnos y uno de los pilares de nuestro estado del bienestar y que estamos maltratando y dejando que no se constituya como se tiene que constituir.
Yo me alegro mucho tenerle por aquí y poder escucharle.
Desde aquí le mando un abrazo de vuelta.
Adelante, compañero.
Adelante, amigo.
Adelante, Manuel.
Hola, oyentes.
Hola, equipo Trending.
Desde mediados de noviembre no me asomaba por aquí.
La vida a veces te lleva por caminos inesperados.
Durante todo este tiempo he estado dedicado a los cuidados.
Alguien de mi entorno enfermo.
Enfermo mucho.
Y bueno, aunque yo deseaba grabar y me apetecía estar por aquí y demás, pero bueno, mis ritmos y mis prioridades pues no me lo permitían.
Semana tras semana yo tenía la esperanza de que iba a poder entrar y encontrar un huequito en el que poder grabar, pero al final acababa diciéndole siempre a Javier.
No puedo entrar esta semana.
Es el primer trending de 2026 y en este primer trending de 2026 y en el primer trending después de este periodo largo en el que he estado dedicado a los cuidados.
Quiero dar gracias a la sanidad pública.
Durante estos meses he tenido la experiencia de encontrarme con grandes profesionales.
desde el personal de administración y servicios hasta los profesionales, mejor dicho sanitarios, ¿no?
He pasado tres veces por unas urgencias colapsadas.
Solo una de las veces en las que he pasado por estas urgencias colapsadas, que estaba super hiper mega macro colapsada, coincidió...
coincidió con el pico de gripe, de gripear y...
Y bueno, pues tan colapsadas que había camas, sillones con pacientes en espacios totalmente inverosímiles.
Porque nadie se queda atrás.
Nadie se quedaba atrás, al menos en la mentalidad de lo que es este servicio público que tenemos, esta sanidad pública de los profesionales que allí estaban.
Porque a pesar de las dificultades, quiero creer que todos esos profesionales o muchos de ellos al menos tienen una vocación de servicio.
Una vez que llegamos a planta, También debo decir que me he encontrado y que he tratado con profesionales tremendos.
También saturados, saturados por exceso de pacientes, por turnos prolongados, falta de recursos, por sueldos escuetos, maltratados, maltratados por pacientes, por familiares y casi siempre todos con una sonrisa.
He encontrado empatía y ayuda.
Me han facilitado las cosas, a mí y al resto de las personas que acompañábamos.
En lo que se refiere a la enfermedad, se ha puesto a disposición de mi enfermo todo un elenco de profesionales de diferentes disciplinas, muchas.
He contado hasta siete, todos intentando dar con el problema.
Han pedido y han hecho todo tipo de pruebas para ello, para descartar otros males.
No ha habido un día en el que no se haya pasado alguien del equipo a explicar.
a preguntar, a revisar, a comentar e incluso a animar.
Y aunque bueno la enfermedad persiste en menor medida, ya no estamos en el hospital.
Tengo que decir que esto me ha ocurrido o de lo que estoy hablándose del hospital universitario de Alcalá de Henares, el príncipe de Asturias.
Y digo que aunque la enfermedad persiste, Y bueno, sigue ahí y de momento no se sabe el origen de la misma.
Pues mi entorno y yo solo podemos estar agradecidos.
En estos momentos se encuentra fuera del hospital con un tratamiento muy específico que bueno, no sabemos si va a dar resultados que se esperan o no.
Pero han hecho todo lo posible.
Y.
Y como digo que tanto mi entorno como yo solo podemos estar agradecidos, agradecidos por todo lo que os he contado, pero también agradecidos porque este proceso ha sido posible gracias a vosotros, a vosotras, a vuestros impuestos, a mis impuestos.
Si hubiéramos tenido que pagar este mes y medio de hospital, los tratamientos, las pruebas, los profesionales, todos los materiales que se han usado y se han desechado día tras día, ¿no?
Si yo creo que hubieses, o sea, si creo que si hubiésemos tenido que pagar todo eso, yo creo que ahora en este mismo momento estaría absolutamente endeudado.
Al menos yo, no sé si el resto de mi entorno hubiesen tenido que pedir un pedazo de crédito como yo para poder hacer frente a todo esto.
Debo decir que, bueno, a ver, que esto parece que lo pinto así como muy bonito.
Y no es del todo así.
Es decir, que no todas las personas han sido como describo.
También las hubo, pues, oscas, maleducadas, incluso alguna encarada.
Pero en el conjunto, en el cómputo global, son tan, tan pocas que no empañan ni una pizca el trabajo del resto.
Durante todo el proceso, Durante todo este tiempo de hospitalización y de estar allí salieron a la luz las declaraciones del CEO de Rivera Salud y el hospital de Torrejón, hospital de Torrejón que está aquí al lado del hospital de Alcalá.
Salieron los pagos a este grupo, al grupo Kirón de facturas millonarias en mi comunidad autónoma, en la comunidad de Madrid.
Y bueno, pues eso Eso y la situación que yo estaba viviendo me reafirmó más en la idea de que no podemos permitir que se desmantele y se queme la sanidad pública en ninguna comunidad autónoma.
Y que la sanidad pública es una de las joyas de la corona en nuestro estado del bienestar.
No podemos permitir, además, que se venda y se compre esa idea de que si no pagas impuestos pues tendrías una riqueza con la que poder pagarte, pues lo que ahora es público.
Esa idea de que el Estado nos roba.
No lo podemos permitir.
Allá donde la sanidad pública se manifieste, allá estaré yo.
Muchas gracias.
Feliz día y feliz vida.
Si no se traía este tema, pues no se llamaría Trending este podcast, porque si no estaríamos faltando a la verdad.
Y bueno, os podéis imaginar, ¿no?
Nicolás Maduro, Estados Unidos...
Pues de eso va la intervención de Eduardo.
Y es que, como él bien dice, y también me parece muy acertado este apunte, esto cambia las reglas del juego por completo.
Hacer cualquier tipo de predicción contra Trump hemos demostrado en muchos años que no sirve para nada.
pero sí se pueden hacer en análisis o incluso intentar prever ciertas cosas.
No sé si la intervención de Eduardo va con esto, pero evidentemente es el gran trending, quizá de no este año, porque acaba de empezar y fue trending nada más empezar el año, pero puede que sí lo sea.
Adelante compañero, adelante Eduardo.
Mi primera intervención de 2026, como no podía ser de otra manera, es sobre la detención, según Estados Unidos, del ya expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, en una intervención militar en la que han muerto creo que son 100 personas, casi todos de la seguridad de Maduro, y que, como no podía ser de otra forma, ha levantado bastantes ampollas.
Por una parte, yo me alegro mucho de que Maduro ya no esté presidente de Venezuela.
Lo que no me alegra tanto es cómo se ha realizado la operación.
¿Quién la ha realizado?
Es decir, Estados Unidos de forma unilateral, sin contar con nadie más de ningún otro país ni nada más.
Y, sobre todo, la forma en la que ha quedado la cosa.
Porque, hombre, si se hubiesen hecho las cosas y...
de forma chusca como se han hecho.
Pero estuvimos a punto de tener ya una democracia en Venezuela, pues bienvenido sea.
Hombre, yo sobre todo me alegro porque tengo muchos amigos venezolanos y sé que es una situación que desean con fricción.
Pero para quedarnos como prácticamente estamos, con los hermanos Rodríguez, con Delsy y sus hermanos gobernando Venezuela.
y una situación bastante ambigua.
Pues que es que lo que diga...
Para este viaje no hacen falta forjas, ¿no?
Evidentemente lo que quería Trump y que ya tiene es controlar Venezuela, por lo menos, sino controlarla que no haga cosas que no le gustan, como por ejemplo comerciar con China.
y darle acceso al continente americano a China a través de Venezuela.
Eso por una parte.
Por otra parte, aquí se abre la caja de Pandora.
Porque yo sé que hay gente que dice, no, no, esto no.
Pero Jean -Marie Le Pen lo tiene muy claro.
Jean -Marie Le Pen no, perdón.
Jean -Marie Le Pen es el padre.
Bueno, su hija, ¿no?
Lo tiene muy claro en su partido.
¿Por qué?
Porque...
No se nos olvide una cosa.
Francia tiene territorios en América.
Tiene la Guayana francesa y creo que tiene algunas...
algunas islas, pero no...
no algo así, pero no recuerdo ni cómo se llama.
Pero vamos.
Tiene varias colonias, territorios de ultramar franceses por allí.
Y estos territorios, evidentemente, ahora mismo están a disposición de Donald Trump.
O sea, la Guayana Francesa está pegada a Venezuela.
Y puede haber problemas.
Problemas como podemos tener también en...
en Groenlandia.
O sea, en Groenlandia está en boca de todos los miembros del gobierno de Trump como el próximo objetivo.
Yo al principio pensaba que iba a ser Cuba.
Estaba convencido de que iba a ser Cuba.
Pero creo, y me estarás diciendo que así va a ser, que Trump va a dejar caer a Cuba por su propio peso.
Creo que ni siquiera se va a molestar en sacar al castrismo de Cuba.
Se va a ir solo.
Quiero decir, ahora mismo ya Cuba no tiene...
Una vez cae Venezuela...
Bueno, cae.
Una vez que Venezuela ya no es libre de hacer lo que quiera, ¿vale?
Ya no tiene apoyo...
Por parte del petróleo.
O sea, no va a llegar petróleo venezolano a Cuba.
Con lo cual, si ya la situación era bastante apurada en Cuba, ahora varía.
Y lo más probable es que el régimen cubano caiga.
Caiga solo.
con la ayuda probablemente de Estados Unidos, pero si necesita una intervención militar con macho en Venezuela, sino probablemente con algún chanchullo de la CIA, un dinerillo que fluya por ahí para que cierta parte de la oposición cubana pueda hacer sus cosas y probablemente caiga solo.
Lo de Groenlandia...
a nadie se escapa que lo que quiere Trump realmente de Groenlandia, aunque ya que es por el tema militar y de que quiere controlar el Ártico, tienen allí una base militar y hasta no hace mucho tenían 8.
Dudo mucho que la OTAN y Dinamarca, que está dentro de la OTAN, pusieran muchas pegas en que Estados Unidos tuviera 500 bases militares si quisiera ir en Groenlandia.
No iban a poner ningún problema.
Lo que quiere Trump claramente no es control militar de la zona.
Lo que quiere Trump es las tierras raras que supone que tiene Groenlandia.
Digo, se supone porque las tiene, pero son difíciles de extraer.
Pero ese es el plan maestro de Trump.
Sacar de ahí las...
las tiras raras, porque yo no sé si os habéis dado cuenta todavía, pero creo que es algo que es evidente que Trump está manejando Estados Unidos como si fuera su empresa, ¿vale?
Como si fuera la ciudad de su empresa, en vez del presidente de un país.
Y con esta política que están llevando a cabo, lo que quiere para empezar es decir, yo soy...
el Apple, el Microsoft o lo que queráis decir, de la política y sois el masca, sois aquí el que manda, el que marca el mercado y marca las cosas y vais a hacer lo que yo quiera que hagáis.
Eso creo que es evidente.
Ahora mismo hay una indefensión por parte de todos los países, porque parece que Estados Unidos puede hacer lo que quiera, menos con China, que China, os digo, el ejército de China...
está muy por detrás del de Estados Unidos.
Porque es verdad que es un ejército muy grande, con muchos más efectivos que el de Estados Unidos.
Pero en cuanto a medios, tiene muchos menos medios que el estadounidense.
Es verdad que China cada vez está más cercana a Estados Unidos en tecnología emitter.
La tecnología emitter de China ahora mismo está...
muy cercana al alcance de Estados Unidos y en algunas cosas está muy por delante, pero todavía no tienen el ejército que tiene Estados Unidos.
Porque el ejército no sólo es el número de personas que conforman ese ejército, sino los aparatos.
¿Qué es el aparato?
Aviones, tanques, drones.
El drone es un...
un elemento fundamental como se está demostrando en la guerra de Ucrania de la lucha militar y que creo que en un futuro, en los libros de historia se leerá la guerra de Ucrania como la guerra en la que se cambió la forma de luchar, igual que pasó por ejemplo la primera guerra mundial que se dice que la guerra moderna surge en la primera guerra mundial, se empieza con caballos y y tal y se termina con tanques y aviones y creo que evidentemente probablemente la guerra de Ucrania sea ese equivalente a la primera guerra mundial y bueno y por supuesto creo que nos podemos dar la bienvenida al siglo XXI quiero decir esta intervención de Trump esta vuelta al imperialismo del siglo XIX yo creo que en un futuro también se va a interpretar como el siglo XXI empezó aquí, en el sentido de que esto es una ruptura total con el orden mundial que se establece tras la Segunda Guerra Mundial.
Es un cambio radical y es un cambio que no sé más dónde lo va a llevar porque yo os digo una cosa, que Europa se esté rearmando, etcétera, solo hace indicar que la gente no se va a quedar parada.
Es decir, Estados Unidos ahora mismo es la primera potencia mundial militar porque hasta ahora era la policía del mundo, ¿vale?
Era el protector del mundo.
En el momento en que Estados Unidos se empieza a convertir también en un problema, en un enemigo, bueno, un enemigo, quizá no un enemigo, pero sí un rival, ¿vale?
En ese momento todo el mundo va a querer ser, quizás no Estados Unidos, pero lo suficientemente fuerte como para que Estados Unidos se lo piense dos veces antes de hacer, por ejemplo, lo que ha hecho en Venezuela.
Sinceramente, ojalá la Unión Europea no se lo piense mucho y se termine estableciendo un ejército europeo.
Es decir, no que cada país tenga su ejercito, sino que hay un ejercito europeo, aunque después cada país pueda tener su ejercito, ¿vale?
Pero que haya un ejercito europeo que pueda plantar cara a Estados Unidos y que pueda asegurar a Estados Unidos que si ataque Europa, Europa lo puede machacar.
Si no machacarlo, por lo menos no hacerle pupas, ¿vale?
Porque ahora mismo creo que no lo tiene tan claro.
Y creo, creo, espero equivocarme, pero creo que vamos a ver de aquí unos años...
un resurgimiento del rearme nuclear.
Sé que esto ahora parece una barbaridad lo que estoy diciendo, pero ya os digo yo que las cabezas nucleares que tiene Francia son pocas para defender a toda Europa.
Y creo, quizá no España, quizá no Italia, quizá no...
Alemania incluso, pero sí puede haber ciertos países de la Unión Europea que al final terminen alojando en su territorio cabezas nucleares, sí los de cabezas nucleares que probablemente no sean solamente de ese país sino de toda Europa y creo, creo, de toda la Unión Europea quiero decir, y creo que eso es algo que puede suceder.
Lo que ha pasado Parece que no, pero en realidad es grave, porque deja a todo el mundo con el culo al aire.
Trump ha dejado muy claro que ellos no van a loco, que él, porque para el estadounidense, él no va a negociar con nadie, no va a hablar con nadie.
Él, si hay una cosa que quiere, la va a coger y le va a dar igual lo que digamos los demás, porque tiene poder para ello.
Y esto lo cambia todo.
Y en muy pocos años vamos a ver cómo cambia absolutamente el panorama internacional.
Y espero, espero que aquí en Trending estemos para verlo.
Gracias por estar ahí un año más.
Gracias por escucharnos en este capítulo tricentésimo quincoajésimo sexto.
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Un saludo, feliz día y hasta la semana que viene.