Episode Transcript
La Vanguardia Podcast.
Speaker 3Ha sido un desalmado absolutamente imputable, sin ningún autorreproche de lo que hacía que estaba mal, o sabía que estaba mal en absoluto.
Pero no, no, no, yo hacía estas cosas porque las tenía que hacer y ya está.
Speaker 4Ha pegado a su padre y me ha querido amenazar a mí y eso.
Speaker 5Y no me la he cargado de misericordia, que me la tenía que haber cargado.
Muestro el perro y se acabó la rabia.
Pero ya sabes, está el amor y el odio hacia la maternidad y lo respetas.
Vamos a matar a tu madre.
Speaker 6Dosier Negro
Speaker 7Un podcast de La Vanguardia.
Enero de 1988.
Santander
Speaker 8La Policía Nacional ha asumido que un par de muertes violentas ocurridas a mujeres de avanzada edad en la ciudad están conectadas.
El asesino parece que ha seguido un patrón muy parecido en ambos casos.
Ha atacado sexualmente a las ancianas y las ha asfixiado.
Una vecina, testigo del descubrimiento de uno de los cadáveres, da su testimonio en el programa Informe Semanal de Televisión Española.
Speaker 9Y empezaron a decir, ¡ay, ay!
Gritando,¡ que me atrase mi madre, que me atrase mi madre!
Yo, claro, con los gritos, fíjate, con esas cosas, pues subí corriendo y dije que estaba muerta la mujer.
Entonces yo digo, pues es horroroso esta mujer, la han matado.
Bueno, pues la voy a mirar yo, fui de aquellas que son atrevidas y ya veis que la han hecho esta mujer.
Y luego un arañazo así de parte a parte la nadie tenía.
Y luego, después de todo, la colocaron bien colocadita y la metieron la ropa por los costados bien metida.
¿Entiendes?
La metieron bien la ropita por los dos costados porque no se podía mover.
Ella sola no lo iba a hacer eso, me parece, ¿no?
Speaker 8Como explica la vecina, el asesino había maquillado la escena del crimen dejando a las víctimas dentro de la cama, tapadas con la manta y las sábanas muy bien remetidas bajo el colchón, algo que solo hubiera podido hacer una tercera persona presente en la habitación.
En ambos casos, las asesinadas son encontradas sin ropa interior dentro de las camas.
Ambas mujeres presentan daños notorios en la vagina.
Cuando finalmente la relación entre ambos crímenes y la de un tercero que revela la prensa salten a la opinión pública, los parientes de otras mujeres muertas en circunstancias parecidas reclamarán a la justicia que revise sus casos.
Así lo dijo en su día la hija de una de estas víctimas por descubrir en Informe Semanal.
Speaker 2Yo desde el principio he dicho que mi madre había sido asesinada, que ellos me dijeron que no, que no, que no, que no, a pies juntos.
Todos me lo negaron, los forenses, la policía, y digo que...
Y yo dije desde el principio siempre que mi madre la habían asesinado.
Speaker 8Hasta la constatación de un séptimo fallecimiento, las muertes violentas de ancianas no se tratarán como una cadena criminal.
Todo indicaba que las autoridades se resistían a admitir que había un asesino en serie acechando a las mujeres mayores en la ciudad de Santander.
El pánico podía cundir.
El perfil de las víctimas del asesino de ancianas de Santander era el de mujeres mayores la mayoría de entre los 70 y los 80 años, aunque también las hubo de 60 y 90, que vivían solas y que seguían rutinas horarias bastante fijas.
Todas ellas abrieron a su asesino.
Ni una sola puerta de los domicilios apareció forzada y era muy poco probable que el criminal contara con llaves de todas y cada una de sus víctimas.
Dentro de las viviendas no se producían destrozos ni se generaba desorden, más bien todo lo contrario.
aparecía el piso bien ordenado.
Sin embargo, era notoria la falta de alguna pertenencia de la víctima.
En algunos de los casos se veía, por ejemplo, vacío el hueco del televisor.
En otros, eran joyas, medallas o anillos, lo que la familia echaba de menos, incluso alguna prenda de ropa.
El asesino o asesinos eran muy meticulosos.
Speaker 3No se presentaba de sopetón, dame un empujón a la puerta y ala.
No, no, que va.
Manuel Castro, abogado.
Él eliminaba cualquier elemento que pudiera delatarle desde el punto de vista de que hubiera violencia, una puerta rota, un golpe, algo...
En ese sentido era muy estudioso, perfectamente estudiado y perfectamente planificado cada uno de ellos.
Luego, además, el hombre actuaba por zonas, entonces nunca permanecía en una zona de mucho tipo para que no lo reconocieran vecinos.
Speaker 8Se comprobó que una de las zonas de actuación preferente del criminal era el barrio de Porrúa.
Uno de los crímenes fue perpetrado en un bloque de las antiguas viviendas sociales de la falange.
Otra de las mujeres asesinadas lo fue en la calle La Roca.
Las primeras nueve semanas de 1988 transcurrieron sin apenas avances en la investigación policial.
En aquel momento, el cuerpo responsable del caso en exclusiva era la Policía Nacional.
Los crímenes se habían producido en su demarcación, en zona urbana.
En lo que respectaba a la Guardia Civil, el Instituto Armado se limitaba a acumular datos para su análisis, muchos de ellos extraídos directamente de la prensa, que se había agarrado con fuerza a ese trágico hilo informativo.
El papel de los agentes de Verde cambiaría de forma súbita el 19 de abril de 1988 al encontrarse un cadáver en una vivienda de la localidad de Maliaño.
Speaker 10Ya se analizaba.
Speaker 7Juan Carlos Trollano, suboficial mayor de la Guardia Civil retirado.
Speaker 10La prensa decía que había dos asesinatos en Santander, aunque era todavía raro, y todo desemboca cuando se produce el crimen en Maliaño.
El crimen de maleaño tiene unas peculiaridades bastante importantes.
Una de ellas es que la víctima no aparece en la cama ya, aparece en la entrada de su casa, que la descubre un funcionario de la letra de riesgo que iba a mirar el contador y como ella no contestaba, un vecino que había ahí al lado de una tienda le dejó la llave y cuando el de la letra de riesgo entró allí, pues ya vio que había una señora, que creo que se llamaba Paz, que estaba la señora ya, pues, pues, tumbada.
Claro, inmediatamente salió corriendo a pedir socorro, a pedir auxilio, y de ahí llamaron inmediatamente a nuestros equipos a través de la central operativa de servicios, fue nuestro equipo de investigación atestados, para proceder a hacer la primera inspección ocular, el levantamiento del cadáver, o sea, todo el protocolo que había entonces.
Speaker 8Como adelanta el suboficial mayor troyano, la mujer asesinada se llamaba Julia Paz, de 71 años.
Su cuerpo no fue hallado en la cama, como parecía ser la costumbre del criminal, tal y como había ocurrido con las dos primeras víctimas vinculadas a un mismo asesino en enero.
El cadáver de doña Julia estaba en el suelo, en mitad del pasillo.
El asesino de ancianas de Santander había dado un paso adelante dentro de su gusto por la violencia contra mujeres de avanzada edad.
Probablemente, la señora Paz tuvo ocasión de resistirse, más quizás que otras víctimas, que muy probablemente fueron atacadas estando más desprevenidas.
Speaker 10Es que eso llamó la atención porque ya había un rastro de sangre, no tenía una zapatilla y estaba en el pasillo como si hubieran dado salir de casa.
como si ya le faltaban sus predas íntimas, una prenda, una zapatilla, había ya un pequeño salgo de sangre, obviamente eso ya presentaba unos síntomas de un delito violento.
Al saltar la prensa todo se revuelve un poco más, ¿no?
Entonces, a raíz de este tema, el delegado del gobierno, como teóricamente la policía tenía dos víctimas y nosotros una, pero con toda la sintomatología parecida, decidió reunir a la Guardia Civil y a la policía, a nuestro coronel, al comisario y a los operativos que éramos entonces, lo reunió y se hizo una oficina conjunta de investigación, que nos alertaba de que teníamos que compartir toda la información, se compartió toda la información, teníamos reuniones semanales analizando sus atestados, analizando los nuestros, y se empieza a ver que hay algunas similitudes, otros temas.
Speaker 8La delegación del gobierno esperaba resultados y obligaba al equipo conjunto de investigación a que despachara con gran frecuencia los avances del caso si los había.
La posibilidad de un nuevo asesinato en la ciudad de Santander o sus alrededores, como en Maliaño, pesaba como una losa.
La Policía Nacional y la Guardia Civil revisaron en profundidad la vida de las víctimas, sus relaciones, sus costumbres o cualquier otro aspecto de su quehacer diario y de su entorno que ofreciera algún dato que condujera a una vía de investigación consistente.
Un agente
Speaker 10nuestro descubrió...
Speaker 7Juan Carlos Trollano, suboficial mayor de la Guardia Civil retirado.
Speaker 10En Maleaño, porque también se investigan obras y tal, descubrió que una empresa, que no voy a decir el nombre obviamente, había puesto una puerta blindada a la señora Estapado de Maleaño.
Entonces, al poner una puerta blindada allí, que él había puesto un albañil, al poner un albañil, analizando todo lo que tenía hecho también la policía y luego nosotros descubrimos que alguna otra víctima le habían arreglado un armario, un albañil también le habían arreglado un armario, le habían hecho tal, y empieza el tema por eso, por un albañil, tal, y empiezas a buscar.
Obviamente, la empresa que puso la puerta blindada inmediatamente dijo, pues esta puerta la puso fulano, la puso fulano como operario albañil y tal.
Speaker 8El dato del operario que puso la puerta blindada de entrada no resultaba muy prometedor, Además, el contacto procedía de la hija de la asesinada.
Había sido una recomendación a su madre después de que quedara muy satisfecha con los trabajos que el albañil le había hecho en casa.
Los primeros archivos policiales bien informatizados, recordemos que los hechos ocurrieron en 1988, arrojaron datos nuevos que alumbraron el camino de la investigación, que en aquel momento se encontraba en una aparente vía muerta.
La Guardia Civil introdujo en sus ordenadores el nombre del operario que había puesto la puerta blindada a la última víctima, José Antonio
Speaker 10Rodríguez Vega.
Nuestro sistema informático ya le tenía como detenido por ser el motorista encapuchado que la habían detenido en el año 78, 79, por ahí, en Monte.
Cuando iba con un ciclomotor por la calle Bella Vista y por ahí, acosaba a las chicas, algunas las violaba y no.
Ese tenía que haber seguido la cárcel, pero el código penal de entonces se entendía en los derechos privados que tenía que ser la parte perjudicada la que continuara con la denuncia.
Y José Antonio Rodríguez Vega, estando en la cárcel, se dedicó a escribir cartas y a comentar a los familiares que le perdonaran, que le perdonaran.
Y le perdonaron muchas víctimas y el perdón de la víctima es semilla de la causa.
Entonces salió Libertad.
Speaker 8Así, el albañil que realizó trabajos en casa de Julia Paz resultó ser un expresidiario con antecedentes por violencia sexual.
un acosador que tuvo la habilidad de convencer a sus víctimas para que lo perdonaran y así lograr, como efectivamente ocurrió, que la pena de 27 años impuesta en 1979 quedara reducida a 15 y, con ello, muy pronto la libertad condicional.
Salió de prisión en noviembre de 1986 con 30 años.
Desde entonces, José Antonio Rodríguez Vega había estado saltando de trabajo en trabajo haciendo muchas veces valer el haber sido aprendiz de Albañil antes de haber entrado en prisión.
El violador encapuchado o el violador de la mobilete, como también se le conoció, con tales antecedentes bien podía ser el asesino de ancianas de Santander.
pasó a ser el objetivo número uno de las fuerzas policiales.
Cualquier descuido, en caso de que se confirmaran las sospechas, podía tener un resultado fatal.
Speaker 10Y trabajaba en lo que entonces era PRICA.
A trabajar en PRICA, que era reponedor, pues inmediatamente, por la parte nuestra, creamos otro equipo de investigación y seguimiento y empezamos a seguir trabajando.
casi las 24 horas del día...
a este presunto asesino...
entonces era presunto, luego ya se vio...
y descubrimos que bueno...
y fatalmente...
lo iban a despedir en dos días...
lo iban a despedir de Prica...
porque terminaba su contrato y tal...
y te voy a contar una anécdota...
que es más cachonda para que veas cómo trabajamos...
tuvimos que hablar con la dirección de Prica...
y decirle a ese conservador ahí trabajando...
que si no se nos escapa.
Speaker 8Los gestores de los grandes almacenes...
accedieron a la petición de la Guardia Civil de mantener el empleo.
De este modo, se aseguraron el control sobre la mayoría de los movimientos del violador de la movilete.
Speaker 10Y luego ya, bueno, con todos estos informes...
Juan
Speaker 7Carlos Trollano, suboficial mayor de la Guardia Civil retirado.
Speaker 10Pues volvimos a reunirnos el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil con el delegado de gobierno para exponer las pruebas, porque ya te he dicho que había que darle novedades, y a partir de ahí, pues se decide hablar con la autoridad judicial, con el juez y tal, y decir, oye, vamos a proceder, porque había muchas pruebas, bueno, muchos indicios, pero te quedaba el miedo...
de que se escapara del control y volviera a cometer otro homicidio.
Y eso es ya lo que da miedo al investigador, que por qué en circunstancias se pierda el tío y que asesine a otra persona más.
Él hacía un seguimiento previo de cada una de las víctimas.
Entonces, él era conocedor de que
Speaker 3de que una señora, por ejemplo, iba a la compra a la tienda de la esquina, que en aquellos años, ahora ya no, pero iba a la tienda de la esquina y iba siempre sola, él me rodeaba por allí, desde afuera veía que esta persona estaba sola casi siempre o siempre, salía por la mañana o por la tarde, iba sola, solía sola, él seguía, y decía, esta persona vive sola, ya él entraba, y luego él, claro, como se ofrecía, Él llamaba a un domicilio y él iba muy correctísimamente vestido, vamos, educadísimo, con buenos modales, buena presencia, bien correctamente peinado, o sea, él no ofrecía la menor sospecha de que podía ser un malvado delincuente peligrosísimo, vamos.
Entonces, claro, la señora decía, miren usted, yo se ofrecía muy educadamente, con mucha amabilidad, miren, pues a la que no se la veía estropeada, no sé qué, pues se la veía, yo soy mi manita, soy la regla, no sé qué.
El hombre este empezaba a inspirar confianza a sus futuras víctimas.
El 19 de mayo de 1988...
Speaker 8Efectivos de la Policía Nacional detuvieron al expresidiario José Antonio Rodríguez Vega por la violación y muerte de varias ancianas en Santander y su cinturón urbano.
Speaker 10Vivía con una chica que tenía una enfermedad, una pequeña discapacidad, y vivía con ella, pero yo qué sé,¿ qué quieres que te diga?
Lo llevaba el todo.
Ya hemos hablado de que tenía un carácter seductor, él lo llevaba todo.
La chica era como una comparsa, que también en su momento...
Fue detenida por garantizar sus derechos y fue inmediatamente puesta a libertad porque no tenía nada que ver con el tema de nada, nada.
O sea, no tenía, por decirlo de alguna forma, ella no tenía capacidad ni siquiera para saber lo que hacía.
Speaker 8Se sabe que durante la detención, Rodríguez Vega habló con una periodista y ya en aquel momento reconoció alguna muerte.
No facilitó número alguno de las víctimas.
Eso sí, culpó de todo a su suegra y a su madre.
Las alusiones a estas dos mujeres de su círculo vital más cercano adelantaron lo que serían sus principales obsesiones y la naturaleza de sus parafilias sexuales.
En primera instancia, tras el arresto, lo que resultó más revelador y que a la postre facilitaría la identificación de más víctimas, hasta alcanzar la cifra de 16, fue la entrada y registro en su domicilio.
Una de sus estancias, una habitación, tapizada casi por completo de un rojo intenso, se había convertido en una especie de templo o de santuario adornado con efectos robados en casa de las mujeres a las que había abordado y asesinado.
Speaker 3Aunque la policía lo tenía bastante ilimanado.
Speaker 7Manuel Castro, abogado acusador en representación de varios familiares de las víctimas.
Se
Speaker 3tiene la certeza de que hubo más crímenes que quedaron fuera de este procedimiento.
No se puede saber cuál fue el número exacto de crímenes que cometió este señor, pero sí hubo constancia de que fueron más.
No se pudo saber cuántos más.
Pero una anécdota que precisamente apuntaba en esa dirección fue que cuando le detienen a este señor y se lleva a efecto el registro en su domicilio, pues este señor tenía una estrategia después de la ejecución de los crímenes, que era...
recoger cosas a modo de recuerdos o de objetos personales de sus víctimas.
Claro, a él cuando le registran en su casa, él tiene en su habitación un montón de cosas que pertenecían a sus víctimas.
De hecho, hubo herederos que reconocieron el reloj de mi madre, el de este cuadro o tal, objetos y pertenencias de las víctimas.
Y había muchas, había muchas, que no se supo nunca a quiénes pertenecían.
Con lo cual, claro, es blanco en botella
Speaker 8Llegado a este punto, Dosier Negro emplaza al suboficial mayor de la Guardia Civil, Juan Carlos Trollano, a que haga frente al mismo interrogante.¿ Pudo haber más víctimas que no pudieron ser identificadas y cuyas muertes pasaron por ser naturales?
Speaker 10Pues mira, esa es la pregunta del millón.
Pero yo tengo una cosa clara.
Yo creo que a la vista de los objetos que se encontraron en el registro domiciliario, a él le presentaron muchos objetos que nunca se supo de dónde venían, pero tenía argumentos para ello.
Los he comprado, los he contado y tal.
Y luego, si los familiares no dicen esto es de mi madre o de mi abuela, pues ahí se pierde la pista.¿ Qué pudo haber?
Yo no voy a poner la mano en el fuego, pero también te digo que pudo haber o no pudo haber.
Porque también es verdad que hay que tener en cuenta que cuando él empieza...
Estamos hablando de un psicópata pernicioso, ¿eh?
Cuando él empieza a darse cuenta, pues empieza a contar cosas.
De algunas víctimas describe cómo lo hizo, de otras no describe porque hasta él, en su psicopatía perniciosa, debía sentirse hasta avergonzado que en algunas contó muy bien todo el relato y en otras no contaba nada.
Pero eso ya está en la cabeza del criminal.
Speaker 8José Antonio Rodríguez Vega puede decirse que se mostró casi jactancioso durante los interrogatorios tras su arresto.
Confesó seis crímenes diferentes a los tres que ya le atribuía la justicia y que los investigadores no contemplaban todavía.
El albañil ex convicto dio muchos detalles, pero lo hizo de un modo no convencional.
Hizo un relato de los hechos como si alguien, un tercero, se lo hubiera contado y él citara esas confidencias.
Le gustaba estar en el centro de la conversación.
Speaker 12Los psicópatas, y de hecho la asesoría de Santander lo era y mucho...
Speaker 7Doctor Luis Borrás, psiquiatra forense
Speaker 12Pues tienen un cierto narcisismo.
El psicopata, pues el yo está por encima de los demás.
Entonces yo he hecho esto, yo soy capaz de hacer esto, yo soy el mejor, etc.
Este narcisismo lo lleva a presumir, a estar al mismo nivel que los investigadores de la policía que están trabajando sobre él.
Y este narcisismo, pues, se observa muchas veces en los asesinos psicópatas
Speaker 8Juan Antonio Rodríguez Vega fue detenido muy cerca de su domicilio de Santander, donde convivía con la que era entonces su pareja, una chica, ocho años menor que él, que había conocido estando en prisión.
Al bucear en su biografía, los investigadores y los psiquiatras forenses descubrieron que, de niño, había estado sometido por su padre a muy duros castigos físicos.
Muy pronto afloró la fijación que el asesino de ancianas de Santander tenía por su madre.
Había sido la persona que lo consentía tanto como podía y trataba de ponerlo a salvo del padre maltratador.
Era el cuarto de cinco hermanos.
Al llegar a la adolescencia, Rodríguez Vega se declaró enamorado de su madre y eso provocó en él sentimientos contradictorios de amor y odio.
quería estar cerca de ella porque era la persona que lo consentía y que le daba un trato diferenciado respecto a sus hermanos y, a la vez, esa atracción sexual que sentía, por ejemplo, cuando la veía agacharse para fregar el suelo, le generaba un fuerte rechazo.
Tras su paso por prisión por las agresiones de la movilete e irse a vivir con la novia que había conocido estando encarcelado, el criminal quiso volver a casa de su madre, pero ella le dijo rotundamente que no, y mucho menos con su nueva pareja.
Como ella misma, explicó a Informe Semanal de Televisión Española.
Speaker 4Es altamente probable que esa relación enfermiza con su madre incidiera en el comportamiento criminal de Rodríguez Vega.
Muchos años después de la detención y de haber sido juzgado,
Speaker 8Desde prisión concedió una entrevista telefónica para el programa Investigación TV de Telemadrid, que traemos de nuevo al presente desde Dosier Negro.
Las declaraciones de Rodríguez Vega fueron emitidas en febrero de 2002 y hoy se convierten de nuevo en un documento de un incalculable valor.
El asesino trató de explicar por qué le atraían las mujeres de edad avanzada y si aquello estaba relacionado con el vínculo habido con su madre.
Speaker 5Eso quisiera yo saber.
Eso quisiera yo saber.
Tú fíjate que he ido a hacer chapuzas a los pisos así particulares, pero nada, si una chapuza duraba ahí 15 días, no me las he llevado a la cama porque no he querido.
Speaker 12En este caso, aparte de la psicopatía, Nos encontramos con una parafilia.
Cuando hablamos de parafilia nos referimos a una forma de excitación sexual preferente que además es poco habitual y que digamos que es lo que más llena la vida del afectado.
En este caso concreto la parafilia que tenía, o las parafilias, porque tenía más de una, que tenía el asesino de Santander, pues es, en primer lugar, la gerontofilia.
Es la palabra geronto, que es de viejo, la palabra etimológicamente significa viejo, pues son personas que tienen preferencia sexual por personas muy mayores, normalmente más de 60 años, puede ser 70, 80, 90, Incluso a veces, cuanto más edad tienen las víctimas, más se citan sexualmente los gerontofílicos.
Speaker 8Rodríguez Vega sentía una irrefrenable atracción por mujeres muy maduras o ya entradas en la vejez, como hemos escuchado.
Ese era un rasgo muy marcado de su relación con el entorno vital.
Sin embargo… no era el único trastorno de personalidad que albergaba su psique.
Speaker 12En este caso nos encontramos con que, por ejemplo, él guardaba en su habitación, que después se vio cuando se detuvo, que entró la policía, se vio que en una habitación roja, color de la sangre, color rojo, pues guardaba objetos de las víctimas, como podía ser un escapulario, una medalla de la Virgen, una...
en fin...
un objeto de vestir, una prenda de vestir de la víctima, un bolso.
Y esto, normalmente el fetichista se masturba contemplando estos objetos y seguramente se recreaba con lo que había hecho.
El asesino de ancianas de Santander tenía como mimo tres parafilias.
La primera era la gerontofilia, que es atracción sexual preferente por los ancianos.
o personas de edad avanzada.
La segunda parafilia era el fetichismo, que es coleccionar objetos de las víctimas con el objeto generalmente de masturbarse, recordando a veces las situaciones vividas con la víctima.
Y en tercer lugar era un sádico.¿ Por qué?
Por la forma como torturó, maltrató, violó, etc., a las pobres víctimas, que era una forma muy agresiva, impropia de unos sentimientos más equilibrados, sino que era una forma muy violenta de violación y, por lo tanto, era sádico.
Tenía como mínimo tres parafirias.
Speaker 8El doctor Borrás apunta una serie de aspectos que las autopsias practicadas a las mujeres asesinadas pusieron claramente de manifiesto.
Algunas de las víctimas sufrieron graves desgarros vaginales provocados por la introducción de objetos romos en algunos casos, palos de escoba.
Sin embargo, Rodríguez Vega siempre negó ser un psicópata.
De hecho, decía que sentía verdadera repulsión hacia ellos.
Speaker 5Que no tengo corazón, sangre fría, calculador, súper inteligente.
Joder.
Inteligente, claro que sí, claro que lo soy.
Calculador, claro que sí que calculo.¿ Qué persona no calcula su vida?
¿Entiendes?
Eso no hace cualquier cosa y hasta hoy en día el delincuente, vamos, más tonto es un calculador, bien de sangre fría.
Yo no me tengo por el psicópata, una persona psicópata lo tenías que ver, porque yo los he visto,¿ me entiendes?
Los he visto y da a escostar con ellos, con esa gente, ¿no?
Les da todo igual, he matado, viva la gente y cuando sale voy a seguir y tal, y aquí las cartas pues tenías que ver.
Speaker 10Alucinas en colores cuando descubres cómo una persona graciable, simpática, extrovertida.
Porque no hemos hablado de cómo se hacía amigo de las señoras.
Es que les hacía arreglos de televisiones, les ayudaba a subir las bolsas de la compra, les arreglaba la televisión, les daba un seguro para la televisión.
Ojo, que en algunas casas entró tres y cuatro veces antes de asesinarlas.
Ojito, ¿eh?
Ojito.
Porque la conocía...
Cuando tuvo un trabajo de reparador de televisiones, iba a verlas o ofrecerles una garantía de televisiones, fíjate, estamos hablando del año 88, o las ayudaba a subir la bolsa o tal, o sea, no se descubre hasta el final, que lo cuenta él, que a esta la conozco porque una vez le ayudé a subir la compra.
Speaker 5Soy una persona que atraigo a compañeros, a funcionarios, a cualquiera que se me ponga por medio.
Y las empresas donde está igual, soy una persona atractiva.
Una persona, una persona, te digo, una persona muy, muy buena.
Y a la vez gilipollas.
Y a la vez gilipollas.
Porque abusan el corazón que tengo.
Porque yo muchas veces con la carita digo que no, pero el corazón me vende.
Speaker 8El juicio por los crímenes del asesino de ancianas dio comienzo en Santander el 28 de noviembre de 1991.
La expectación era máxima y José Antonio Rodríguez Vega parecía disfrutar de todo aquello, de estar en el centro del escenario.
Llegó a la sala del tribunal muy bien vestido, trajeado, con corbata, perfectamente afeitado y sonriendo.
Se permitió incluso posar brevemente para los fotógrafos, a los que justificó ante la escolta policial que lo acompañaba, porque los fotoperiodistas tenían que hacer su trabajo para comer, dijo.
A pesar de haber confesado los crímenes, en la sala interpretó otro papel.
Se supo protagonista y eso pareció gustarle.
Quiso recrearse en ello.
Disfrutar de la audiencia pública.
Hubo, sin embargo, unas fases del juicio que le disgustaron.
Fueron aquellas en las que se abordaron los informes de los psiquiatras y los peritos forenses.
Speaker 5Saben ellos que me juicio lo que calle.
Que puse contra las cuerdas a estos indéfiles de psiquiatras que no tienen ni puta idea de dónde tienen la mala derecha.
Puse contra las cuerdas a la institución penitenciaria y las ataqué bien.
Ataqué al sistema judicial.
Que yo me lo lleve todo escrito, mi defensa.
Yo casi me defendí solo.
Que se reía hasta la sala allí, coño.
Porque al final decía el presidente a mi abogado, ha dado todo el favor, le decía a su patrocinado que se calle, porque en vez de juzgarle a nosotros, a él nos está juzgándole a nosotros.
Él
Speaker 3no hace a sí mismo el menor reproche moral de lo que hace
Speaker 7Manuel Castro, abogado acusador en representación de varios familiares de las víctimas.
Speaker 3En ningún caso, él considera que lo hace, pues ya está, pues yo me quito el reloj o me tomo un café, o sea, no tiene la menor autocrítica ni el menor reproche moral a sí mismo de lo que hace.
Incluso hubo en algún caso… que culpaba a la víctima.
Es que me estaba venga a provocar y me estaba venga a decir que no sé qué y que no sé cuánto.
Y claro, uno ya no aguantaba más, claro.
Por supuesto, el menor asesor de arrepentimiento no estaba arrepentido de lo que había hecho, ni en modo alguno.
No pidió perdón, lo actuó
Speaker 8y
Speaker 3ya está.
Speaker 8En una nueva pirueta argumental dentro de la función que para él representaba el juicio y sin importarle las pruebas ni sus propias declaraciones inculpatorias, construyó una realidad fantástica en su mente.
Dentro de esa falsedad quimérica, entró en contradicción con hechos que ya había confesado.
Speaker 5Porque cuando a mí me demuestran que yo maté a una sola persona...
Que me lo tienen que demostrar, porque la persona que acusa es la que tiene que demostrar.
No demostrar yo nada.
El acusado no tiene que demostrar nada, es la persona que acusa.
Y con un mono se me ha demostrado, ni que me llevó ni un solo radio café, ni una televisión, ni que haya matado a una persona, no se me ha demostrado, porque no está demostrado.
Entonces, por eso yo cuando salga les voy a retar a estos hijos de puta ante las cámaras de televisión.
Que me demuestren un solo asesinato, un solo caso nada más, que me lo demuestren.
Todo difícil.
Speaker 8Hubo un aspecto extrajudicial que tuvo, como ya se ha ido viendo, una importancia notable durante la instrucción del caso contra el asesino de ancianas y que sobrevoló las sesiones del juicio.
La relación de Rodríguez Vega con su madre.
El criminal insistió en culpar de sus desgracias a la mayoría de las mujeres de su entorno.
Speaker 5Me complicaron la vida con mi mujer, mi chaval, cuando salí de prisión.
Y todo pues eso, se viene relativo pues, como decían algunos forentes, amor y odio hacia la maternidad.
Porque mi intención era de no volver a Santander.
Porque volver otra vez es volver a Berinquí.
Pero no, yo, si mi madre me engaña otra vez, que si vuelve a casa, que si patatín, que si patatán, pom pom pom, me enfrento con mi hermana, estuve a punto de pelear a mi hermana también, por culpa de mi madre.
Luego mi exmujer por medio, mi suegra...
A mi suegra la metí un hostión por navidades que...
Porque estuvo a punto de arreglarme como me jode y se metió esta hija de puta a la suegra por medio.
¿Entiendes?
Me dio un gano antes de asesinarla allí mismo,¿ me entiendes?
Provocándome luego con el chiquillo.
Que no me le querían dejar.
Tenía el servicio haciendo el juego y te iba a buscar el chiquillo y pegas.
Y que no me le quería dejar la puta suegra ni la puta su madre,¿ me entiendes?
Es que no reventaron, entre las dos me reventaron.
Speaker 3Aunque no se hablaba con ella, parece ser que no tenía ninguna relación con ella por desencuentros que había habido, etc.
Sí que era una relación de amor-odio.
Era una relación de amor-odio y sí pudo influir en...
en su forma de ir por la vida.
Sin duda, puede ser que la madre influyera, como en tantos casos, en la actuación, en la forma de ir por la vida de esta persona.
Es muy posible que sí.
Y quiero recordar que algo había de ello.
Sí que me constaba que hubo desencuentros con la madre y que no se ha hablado con ella.
Eso sí lo sabía, pero él podía echar la culpa a la madre.
Menos a él mismo, él echaba culpa a todo el mundo.
Puede ser.
Sí, sí, sí.
Sí creo que hubo algo con la madre, sí.
Speaker 8Juan Antonio Rodríguez Vega fue condenado a 440 años de cárcel por el asesinato y agresión sexual a 16 víctimas, que fueron las que pudieron probarse.
En algunos casos, los investigadores encontraron tarjetas de presentación del propio criminal con su nombre y su profesión de albañil.
Se probaron 16 crímenes.
Sin embargo, otros cálculos extrajudiciales, en atención a la habitación de los fetiches descubierta en casa del asesino, señalan que las víctimas pudieron alcanzar en realidad el número de 23.
Los 440 años de castigo estaban destinados a convertirse en aproximadamente 15 en aplicación de las leyes vigentes entonces.
Tuvo que acostumbrarse, en cualquier caso, a la vida en prisión, donde no pasaba desapercibido.
Speaker 3Él no tenía buena relación con los presos.
Además, yo creo que chivateaba, porque él se ganaba, él era, como digo, listísimo, claro, la mejor forma de estar en una prisión es granjearte la confianza y la buena relación con los funcionarios de las prisiones, tienes que estar bien con ellos, porque son los que te vigilan, los que te permiten, los que te toleran, en fin, los que, entonces, él, pues claro, se lleva muy bien con los funcionarios de prisiones y a un chivateo les debía decir, mira, mira lo que ha hecho este, este ha hecho este, o sea, un poco...
Speaker 8Unos meses después de haber concedido la entrevista telefónica a Telemadrid y unos cuantos antes de lograr la libertad condicional, Juan Antonio Rodríguez Vega fue asesinado en la prisión de Topas, en Salamanca.
Concretamente el 24 de octubre del 2002, los reclusos Enrique Valle González, más conocido como El Zanahorio en alusión a que era pelirrojo, y Daniel Rodríguez Ovelleiro lo apuñalaron en el patio del penal.
Según el relato de un testigo, las primeras embestidas con el pincho carcelario fueron en la nuca.
Luego le apuñalaron en la cabeza hasta que saltó masa encefálica.
Cuando el asesino de ancianas ya no se movía, el zanahorio se sentó sobre su vientre y se entretuvo clavándole el pincho hasta completar las 113 heridas incisocontusas que recogió la autopsia.
Cuando se cansó de apuñalar aquel cuerpo inerte, dejó la improvisada arma blanca clavada en la cuenca de uno de los ojos que previamente había vaciado y se alejó del cadáver para volver a su celda.
El asesino de ancianas de Santander, aquel que se iba vanagloriando por las galerías del presidio de que al quedar en libertad se iba a enriquecer vendiendo su historia, había muerto víctima de la misma violencia sádica que él conocía también.
La historia de Rodríguez Vega es la de un asesino desalmado que vivió su obsesión por las mujeres mayores hasta el sufrimiento y la muerte de sus víctimas, ignorando por completo el dolor ajeno.
Las relaciones del criminal con su madre, a la que pegaba en ocasiones, y las de ella con su hijo preferido y malcriado, constituyen uno de esos rincones oscuros que lamentablemente hay que a veces visitar a la fuerza, como los describe el novelista James Elroy al narrar el asesinato de su progenitora en el libro My Dark Places, de 1996.
La madre del asesino de ancianas de Santander amaba a su hijo y, pese a saberlo un criminal, siempre quiso lo mejor para él.
Rodríguez Vega, que decía quererla también, deseaba en realidad matarla con sus propias manos.
Speaker 4Como madre...
No quiero que le maten, que le metan en un reformatorio y que le miren bien y que lo cuiden.
La culpa ha tenido cuando estuvo en Carabanchel, que estuvo allí para que le mirarían y por eso lo han soltado.
Podía haber estado, todavía se han curado allí y no hubiese pasado lo que ha pasado.
Speaker 5El cariño que coges a la madre, porque yo a mi madre la quería muchísimo, ¿entiendes?
Muchísimo, de la vida.
La quería muchísimo hasta eso, hasta que me casé.
Hasta que me casé, hasta que me salí una mujer.
La quería muchísimo.
Mira, no me hables mal de ella, de verdad, se acabó.
Que se muera mañana mismo también, esa hija de la gran puta.
No quiero sobrar de ella, de verdad.
Mira, no hables de mi madre porque se me pone la sangre hirviendo, de verdad.
No me da nombre de ella para nada, me cago en su puta madre.
Que se muera mañana mismo.
Entiendo, y no me hables de ella porque se salvó el asesino, fíjate.
Así ocurrió y así lo han contado los que lo vivieron.
Guión y dirección Enrique Figueredo
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